AFPA hace escuela: a propósito de un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad de Güemes, invitamos a revisar el uso que hacemos de los documentos en la difusión.

17 de junio: Paso a la inmortalidad del General Don Martín Miguel de Güemes
Les parecerá extraño que hayamos omitido la cita del documento con el que ilustramos esta efeméride. No es un error, sino la exposición de una mala práctica habitual con este tipo de recordatorios.
En muchas acciones de difusión es habitual ver que se utilizan documentos a manera de ilustración de aquello que se desea destacar. Este uso es típico de la lógica del banco de imágenes, donde los documentos no se utilizan recuperando su contexto de producción, sino de manera impresionista, instrumental y aislada.
Los documentos de archivo son únicos e irrepetibles, reflejo de actividades desarrolladas de manera orgánica por las instituciones o personas que los producen. Su uso en acciones de difusión debe incluir necesariamente el contexto de producción a través de la referencia correspondiente.
De este modo la divulgación gana en riqueza e invita a la consulta, potenciando los agrupamientos documentales como totalidades orgánicas y ampliando las posibilidades de conocimiento social. No hay mejor difusión que aquella que expande la curiosidad del usuario y amplía el acceso.











